Hernia de disco

Hernia de disco lumbar: opciones de tratamiento antes y después de pensar en cirugía

Recibir un diagnóstico de hernia de disco lumbar suele generar miedo y la imagen mental inmediata es la del quirófano. La realidad es que la mayoría de las hernias se resuelve sin cirugía, y en los últimos años se sumaron opciones intervencionistas muy efectivas que cambian el panorama.

Por Dr. Mauricio Casarsa · 10 min · Publicado: 13 may 2026 · Última revisión: 16 may 2026

La hernia de disco lumbar es probablemente la patología de columna más conocida por los pacientes y, paradójicamente, una de las más mal explicadas. Recibir un diagnóstico de hernia suele venir con palabras alarmantes y una visión del problema como si la cirugía fuera inevitable. La evidencia internacional muestra algo muy distinto: entre el 60% y el 90% de las hernias de disco mejora con tratamiento conservador en los primeros 6 a 12 meses, sin necesidad de operar.

Quiero explicarle qué es realmente una hernia de disco, cuáles son las opciones de tratamiento en orden creciente de complejidad, y en qué casos sí conviene plantearse la cirugía.

Qué es exactamente una hernia de disco

Entre cada vértebra de la columna hay un disco intervertebral, que actúa como un amortiguador. Cada disco tiene dos partes: un núcleo central gelatinoso (el núcleo pulposo) y un anillo fibroso externo que lo contiene. Una hernia ocurre cuando ese anillo fibroso se debilita o se rompe en un punto, y el núcleo se desplaza hacia afuera, comprimiendo estructuras vecinas, generalmente una raíz nerviosa que sale de la columna.

Es importante entender una cosa: tener una hernia en una resonancia no significa automáticamente tener síntomas. Hay muchísimas personas con hernias visibles en estudios que nunca tuvieron dolor. Los estudios duelen menos de lo que muchas veces se piensa: lo que duele es la inflamación, la compresión nerviosa y los mecanismos asociados. Por eso la conducta terapéutica no se define solo por la imagen, sino por la clínica del paciente.

Síntomas típicos

La hernia de disco lumbar produce típicamente:

Las opciones de tratamiento por etapas

Etapa 1 — Tratamiento médico inicial

En las primeras semanas, el objetivo es controlar el dolor y la inflamación. Esto incluye:

Etapa 2 — Kinesiología específica

Una vez que el dolor agudo cede, la kinesiología orientada a fortalecimiento del core, reeducación postural y técnicas de descompresión es fundamental. No cualquier ejercicio sirve: la kinesiología tiene que ser específica para la patología y guiada por un profesional que conozca el tratamiento del dolor lumbar.

Etapa 3 — Bloqueo epidural lumbar

Cuando el dolor persiste o es muy intenso, los bloqueos epidurales guiados por fluoroscopía o ecografía son una opción muy útil. Consisten en colocar corticoides y anestésico local cerca de la raíz nerviosa inflamada, llevando la medicación directamente al sitio del problema. El procedimiento dura 20-30 minutos, es ambulatorio, y los resultados suelen verse en las primeras dos a cuatro semanas.

La evidencia muestra que los bloqueos epidurales son particularmente efectivos en el dolor radicular (la pierna que duele por compresión de la raíz), con tasas de mejoría significativas en pacientes seleccionados.

Etapa 4 — Otras técnicas intervencionistas

En casos específicos pueden plantearse:

Etapa 5 — Cirugía

Hoy en día, la cirugía se reserva para casos específicos:

Importante Una hernia visible en la resonancia no es indicación de cirugía por sí sola. La decisión quirúrgica se toma combinando los hallazgos de imagen, los síntomas, el examen físico y la respuesta al tratamiento conservador.

Una mirada distinta sobre la cirugía

Si le sugirieron operarse y tiene dudas, una segunda opinión con un especialista en Medicina del Dolor puede aportar mucho valor. No porque la cirugía esté mal indicada en todos los casos: a veces es la mejor opción y conviene hacerla a tiempo. Pero hay un universo de pacientes que recibe esa indicación sin haber agotado las alternativas intervencionistas, y que mejoran muy bien con tratamientos menos invasivos.

Mi recomendación general es que, ante una hernia de disco sin síntomas neurológicos graves, se intente al menos 8 a 12 semanas de tratamiento conservador bien hecho, incluyendo medicación adecuada, kinesiología específica y al menos un intento de bloqueo epidural si el dolor lo justifica, antes de tomar la decisión quirúrgica.

El rol del paciente

La hernia de disco no es algo que se "cura" pasivamente. La recuperación depende mucho de:

La buena noticia es que, con un abordaje integral y bien ejecutado, la mayoría de los pacientes con hernia de disco vuelve a su vida normal sin necesidad de pasar por el quirófano.

¿Le diagnosticaron hernia de disco?

Antes de pensar en cirugía, una evaluación específica puede mostrarle opciones de tratamiento que tal vez no le ofrecieron.

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Hernia de disco lumbar — preguntas frecuentes

¿Toda hernia de disco se opera?
No. La gran mayoría de las hernias de disco lumbares se resuelven sin cirugía. El tratamiento inicial combina manejo farmacológico, kinesiología y bloqueos epidurales guiados cuando hay dolor radicular. La cirugía se reserva para hernias con compromiso neurológico progresivo o dolor refractario al tratamiento conservador adecuado.
¿Qué tan rápido mejora una hernia de disco?
En la mayoría de los casos hay mejoría significativa en 6 a 12 semanas con tratamiento adecuado. El disco no necesariamente se "reabsorbe", pero el organismo modula la inflamación y desinflama la raíz nerviosa, lo que reduce el dolor. La rehabilitación posterior previene recidivas.
¿Qué es un bloqueo epidural y para qué sirve?
Es la inyección guiada por imagen de un anestésico y un corticoide en el espacio epidural, cerca de la raíz nerviosa irritada por la hernia. Reduce la inflamación local de la raíz, aliviando el dolor irradiado a la pierna. Es ambulatorio, mínimamente invasivo y suele dar alivio significativo en pacientes seleccionados.
¿Puedo hacer ejercicio si tengo una hernia?
Sí, y de hecho se recomienda. El reposo prolongado empeora la evolución. Lo que cambia es el tipo de actividad: ejercicios específicos guiados por kinesiólogo, fortalecimiento de core, movilidad lumbopélvica. Hay que evitar transitoriamente los ejercicios de impacto y la carga axial intensa hasta la mejoría.

Referencias y lecturas recomendadas

  1. Kreiner DS, Hwang SW, Easa JE, et al. An evidence-based clinical guideline for the diagnosis and treatment of lumbar disc herniation with radiculopathy. Spine J. 2014;14(1):180-191.
  2. Bhatia A, Flamer D, Shah PS. Transforaminal Epidural Steroid Injections for Treating Lumbosacral Radicular Pain from Herniated Intervertebral Discs: A Systematic Review and Meta-Analysis. Anesth Analg. 2016;122(3):857-870.
  3. Chou R, Hashimoto R, Friedly J, et al. Epidural Corticosteroid Injections for Radiculopathy and Spinal Stenosis: A Systematic Review and Meta-analysis. Ann Intern Med. 2015;163(5):373-381.
  4. Manchikanti L, Knezevic NN, Navani A, et al. Epidural Interventions in the Management of Chronic Spinal Pain: ASIPP Comprehensive Evidence-Based Guidelines. Pain Physician. 2021;24(S1):S27-S208.
Dr. Mauricio Casarsa

Dr. Mauricio Casarsa

Médico anestesiólogo, especialista en Medicina del Dolor e Intervencionismo. Postgrados en UBA (Fundación Dolor) y UNLP (CAIDBA). Staff del Hospital Alemán de Buenos Aires.

MN 137756 · San Isidro · Villa Urquiza

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