Los antiinflamatorios no esteroideos —ibuprofeno, diclofenac, naproxeno, indometacina, meloxicam, ketoprofeno, ketorolac, y muchos otros— son medicamentos que casi todo el mundo conoce. Se compran sin receta, son baratos, y para muchos dolores agudos son muy efectivos. El problema empieza cuando un dolor que era ocasional se convierte en diario, y la conducta del paciente (a menudo orientada también por profesionales) se transforma en: "tomo un antiinflamatorio todos los días porque me hace bien".
Quiero explicarle por qué el uso crónico de antiinflamatorios no es una buena idea, qué riesgos tiene, y qué alternativas existen cuando el dolor no se va.
Por qué dejan de funcionar bien en dolor crónico
Los antiinflamatorios actúan inhibiendo enzimas (las COX) que participan en los procesos inflamatorios y dolorosos del organismo. Cuando una lesión aguda produce inflamación local —un esguince, una contractura aguda, una tendinitis reciente— estos medicamentos son muy útiles porque atacan directamente el mecanismo del dolor.
Pero el dolor crónico es otra historia. Cuando un dolor se prolonga durante meses, los mecanismos que lo sostienen cambian:
- La inflamación deja de ser el componente principal.
- Aparecen procesos de sensibilización central: el sistema nervioso amplifica las señales dolorosas.
- Hay cambios en las vías del dolor tanto a nivel periférico como en el sistema nervioso central.
- A veces se suman componentes neuropáticos (dolor por lesión del propio nervio) que los antiinflamatorios no tocan.
Por eso, lo que era efectivo al principio deja de serlo. Y cuando un paciente sigue subiendo la dosis o probando antiinflamatorios cada vez más potentes, el resultado suele ser el mismo: poca mejoría del dolor, más efectos adversos.
Los riesgos del uso crónico
Esta es la parte menos conocida y más subestimada. El uso prolongado de antiinflamatorios tiene riesgos concretos y bien documentados:
Riesgo gastrointestinal
Es el más conocido. Los antiinflamatorios pueden producir:
- Gastritis y dispepsia.
- Úlceras gástricas y duodenales.
- Hemorragia digestiva alta (a veces sin síntomas previos).
- Perforación de víscera hueca (poco frecuente pero grave).
El riesgo aumenta significativamente en pacientes mayores de 65 años, en quienes toman corticoides, anticoagulantes, o tienen antecedentes ulcerosos.
Riesgo renal
Los antiinflamatorios reducen el flujo sanguíneo renal. En uso prolongado pueden:
- Empeorar una insuficiencia renal preexistente (a veces sin que el paciente lo sepa).
- Producir nefropatía analgésica.
- Retener sodio y agua, agravando hipertensión o insuficiencia cardíaca.
Riesgo cardiovascular
La evidencia es consistente: el uso prolongado de la mayoría de los AINEs (con excepciones parciales como el naproxeno) aumenta el riesgo de infarto, ACV y eventos cardiovasculares. El riesgo es mayor en pacientes con factores cardiovasculares previos, pero está presente incluso en personas sanas.
Hipertensión arterial
Los AINEs elevan la presión arterial y pueden interferir con el efecto de los antihipertensivos.
Hepatotoxicidad
Menos frecuente pero descripta, especialmente con algunos AINEs específicos y en uso prolongado.
Interacciones medicamentosas
Con anticoagulantes (aumentando el riesgo de sangrado), antihipertensivos (reduciendo su efecto), litio, metotrexato, entre otros.
Qué hacer cuando el dolor no se va
La salida no es seguir tomando antiinflamatorios todos los días. Es repensar el abordaje del dolor crónico desde una perspectiva más amplia. Las alternativas incluyen:
Medicación específica para dolor crónico
Existen fármacos diseñados específicamente para dolor crónico que no son antiinflamatorios:
- Gabapentinoides (gabapentina, pregabalina): muy efectivos en dolor neuropático.
- Antidepresivos a dosis bajas (amitriptilina, duloxetina): tienen acción analgésica independiente de su efecto antidepresivo.
- Tramadol u otros analgésicos centrales en casos seleccionados, con monitoreo cuidadoso.
- Paracetamol a dosis adecuadas: aunque no es antiinflamatorio puro, puede ser parte del tratamiento del dolor con un perfil de seguridad mejor.
Tratamientos intervencionistas
Bloqueos nerviosos, infiltraciones articulares, radiofrecuencia, medicina regenerativa: técnicas que llevan medicación directamente al sitio del dolor sin afectar a todo el organismo. Tienen un perfil de seguridad mucho mejor que la medicación oral crónica.
Tratamientos no farmacológicos
Kinesiología específica, reeducación postural, actividad física adecuada, manejo del peso, técnicas de relajación. Suenan menos "potentes" pero son la base de cualquier abordaje exitoso del dolor crónico.
Abordaje integral
El dolor crónico responde mejor a una estrategia que combine varias herramientas, no a una sola medicación más potente.
Cuándo sí están bien indicados los antiinflamatorios
No es que los antiinflamatorios "sean malos". Tienen su lugar:
- En el dolor agudo (lesiones recientes, contracturas, postoperatorios), por períodos cortos (días a algunas semanas).
- En reagudizaciones de patologías crónicas, en cursos definidos y limitados.
- Bajo supervisión médica en pacientes con bajo riesgo de complicaciones.
Lo que no recomiendo es el uso diario sostenido durante meses o años, especialmente sin evaluación médica periódica. Y mucho menos como sustituto de un tratamiento de fondo del problema que origina el dolor.
Una pregunta para hacerse
Si toma antiinflamatorios todos los días desde hace semanas o meses, hágase esta pregunta: ¿están realmente controlando mi dolor, o solo lo enmascaran un poco mientras genero potenciales complicaciones? Si la respuesta es la segunda (que suele ser la más frecuente), es momento de plantear el problema en otra consulta.
El dolor crónico no se resuelve con más analgésicos. Se resuelve entendiendo qué lo genera y armando un plan integral. Y la primera regla de ese plan suele ser: dejar de tomar antiinflamatorios todos los días.
¿Toma antiinflamatorios todos los días?
Hay alternativas mucho más seguras y efectivas para el dolor crónico. Conversemos en consulta sobre su caso.
💬 Quiero dejar los antiinflamatoriosAntiinflamatorios todos los días — preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo puedo tomar antiinflamatorios sin riesgo?
¿Cuáles son los efectos adversos más comunes de los AINEs?
¿Hay alternativas a los antiinflamatorios para dolor crónico?
¿Puedo combinar antiinflamatorios con paracetamol?
Referencias y lecturas recomendadas
- Bhala N, Emberson J, Merhi A, et al. Vascular and upper gastrointestinal effects of non-steroidal anti-inflammatory drugs: meta-analyses of individual participant data from randomised trials. Lancet. 2013;382(9894):769-779.
- Lanas A, Chan FKL. Peptic ulcer disease. Lancet. 2017;390(10094):613-624.
- Schmidt M, Lamberts M, Olsen AM, et al. Cardiovascular safety of non-aspirin non-steroidal anti-inflammatory drugs. Eur Heart J. 2016;37(13):1015-1023.
- Schjerning AM, McGettigan P, Gislason G. Cardiovascular effects and safety of non-steroidal anti-inflammatory drugs. Nat Rev Cardiol. 2020;17(9):574-584.
